
Hooker se disponía a subir con su paquete de 6 pértigas de 5,20 metros de longitud cada una, por una de las escaleras mecánicas y al intentar sortear un cartel que estaba en el techo, estas se quedaron incrustadas entre el techo y la escalera mecánica, sin que Paul Burgess compañero de entrenamientos en su equipo pudiera hacer nada tampoco. Gracias a que alguien accionó el botón de seguridad, el susto no tuvo mayores consecuencias y las pértigas del saltador, valoradas en unos 800 dólares cada una consiguieron recuperarse sin ningún daño.





